La provincia de Alicante funciona mejor cuando se recorre por zonas: costa, pueblos con identidad propia e interior con algo más de calma. Si yo tuviera siete días, montaría una ruta equilibrada para ver lo esencial sin pasar el viaje entero en el coche, combinando ciudades, calas, patrimonio y alguna excursión más tranquila. Aquí tienes una propuesta realista para decidir qué ver en la provincia de Alicante en una semana y cómo organizarlo sin perder tiempo.
La idea clave para una semana por Alicante
- Divide el viaje en 3 zonas: Alicante-Elche-Tabarca, la Marina Baixa y la Marina Alta con una escapada al interior.
- Tabarca merece medio día completo, no una visita improvisada entre otras dos paradas.
- En verano conviene salir pronto y dejar las zonas urbanas para última hora, cuando baja la presión de aparcamiento.
- Con coche de alquiler ganas muchísimo margen frente a depender de horarios y transbordos.
- No intentes verlo todo: una semana da para una ruta muy buena, no para una lista infinita.
Cómo repartir siete días sin ir con prisa
La provincia tiene una mezcla muy agradecida de mar y montaña. La propia oferta turística de la zona habla de unas 170 playas y calas, pero intentar encajarlas todas en una semana sería un error clásico. Yo prefiero una ruta con paradas bien escogidas, tiempos razonables y noches colocadas donde realmente te ahorran kilómetros.
La lógica que mejor me funciona es esta: primero la franja sur, con Alicante, Elche, Santa Pola y Tabarca; después el tramo de la Marina Baixa, donde encajan Villajoyosa, Altea y Calpe; y al final la zona norte y el interior, con Dénia, Jávea, Guadalest o Biar según el tipo de viaje que te apetezca más. Así no conviertes el viaje en una sucesión de idas y vueltas sin sentido.
- Sur: más urbano, más cultural y muy cómodo para empezar el viaje.
- Centro litoral: pueblos bonitos, miradores y playas que funcionan bien como excursión de día.
- Norte e interior: más paisaje, más contraste y menos sensación de costa masificada.
Si vas en temporada alta, esta división importa todavía más: los trayectos cortos siguen siendo cortos, pero el aparcamiento y los accesos se vuelven mucho más lentos. Con esa base clara, la ruta diaria se diseña sola.

La ruta que yo haría día a día
| Día | Zona | Paradas principales | Tiempo en coche aproximado | Por qué merece la pena |
|---|---|---|---|---|
| 1 | Alicante ciudad | Castillo de Santa Bárbara, casco antiguo, Explanada, playa del Postiguet | 0-20 min | Empiezas con una ciudad viva, fácil de recorrer a pie y buena para ajustar el ritmo del viaje. |
| 2 | Santa Pola y Tabarca | Ferry a Tabarca, paseo por la isla, comida marinera, castillo-fortaleza de Santa Pola | 20-30 min hasta el embarque | Es el día más distinto del viaje: isla, agua clara y ambiente marinero. |
| 3 | Elche | Palmeral, Huerto del Cura, basílica de Santa María, Parque Municipal | 20-25 min desde Alicante | Compensa muy bien la parte de playa con un patrimonio único y muy fácil de disfrutar sin prisas. |
| 4 | Villajoyosa y Altea | Casco colorido de Villajoyosa, murallas, chocolate, casco antiguo de Altea y miradores | 40-55 min entre paradas | Dos pueblos con personalidad fuerte en un solo día, sin sensación de ruta forzada. |
| 5 | Calpe y costa cercana | Peñón de Ifach, paseo marítimo, casco histórico, ruta o miradores costeros | 15-30 min entre puntos | Mezcla bien naturaleza, playa y una de las postales más reconocibles de la Costa Blanca. |
| 6 | Dénia y Jávea | Castillo de Dénia, puerto, zona de Les Rotes, cala o mirador en Jávea | 20-35 min entre municipios | Es el tramo más agradecido si buscas calas, paseo y una parte más elegante del litoral. |
| 7 | Interior | Guadalest, Biar o una variante de montaña según tu ritmo | 40-70 min según el punto de salida | Te llevas la parte más inesperada del viaje: castillos, sierras y pueblos con mucho carácter. |
Yo haría esta ruta con una idea muy simple: madrugar en los días de playa y reservar las tardes para pasear, comer o volver sin estrés. Si además cambias de alojamiento una vez a mitad de semana, el viaje se vuelve bastante más cómodo de lo que parece en un mapa.
Los imprescindibles que yo no recortaría
Si el viaje se acorta o si prefieres no meter demasiadas paradas, hay sitios que yo mantendría sí o sí porque resumen muy bien la provincia. No todos aportan lo mismo, y justo por eso conviene priorizarlos con cabeza.
Alicante y Tabarca
Alicante ciudad funciona como puerta de entrada perfecta: el castillo de Santa Bárbara te da perspectiva, el casco antiguo pone el ambiente y la franja del Postiguet ayuda a bajar revoluciones desde el primer día. Tabarca, en cambio, cambia por completo el tono del viaje. Es pequeña, tiene tradición marinera y se disfruta más caminando que corriendo de un punto a otro. Si yo solo pudiera escoger una excursión fuera de la capital, elegiría esta.
Elche
Elche merece un hueco propio porque no compite solo con playas, sino con un patrimonio vegetal y urbano muy distinto. El Palmeral, con sus huertos históricos, da una sensación de ciudad mediterránea más serena que muchas capitales de costa. El Huerto del Cura y el entorno de Santa María redondean la visita. Es una parada muy inteligente si quieres que la semana no se parezca a un catálogo de chiringuitos.
Villajoyosa, Altea y Calpe
Esta parte del viaje tiene una ventaja clara: concentra mucho encanto en trayectos cortos. Villajoyosa destaca por su frente de casas de colores y su carácter marinero; Altea se queda en la memoria por el casco blanco, los miradores y la cúpula azul; Calpe mete de golpe paisaje, sendero y una silueta muy reconocible con el Peñón de Ifach. Son tres paradas distintas, pero juntas funcionan especialmente bien.
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Dénia, Jávea y el interior de montaña
La zona norte da otro tipo de viaje. Dénia aporta puerto, castillo y ambiente más abierto; Jávea suma calas y una costa más tranquila en ciertos tramos; y el interior, con Guadalest o Biar, introduce castillos, piedra y paisaje de sierra. Si me preguntas qué parte tiene más contraste, te diría que esta. Si me preguntas cuál se disfruta más con calma, también te diría esta.
Con eso tienes los nombres importantes bien colocados; ahora toca resolver una duda práctica: dónde dormir para no pasarte la semana entera conduciendo sin necesidad.
Dónde me alojaría para moverme mejor
En una semana por Alicante, la ubicación del alojamiento pesa tanto como el itinerario. Yo no me quedaría siempre en el mismo punto si eso me obliga a hacer trayectos largos cada mañana. La estrategia más sensata suele ser usar dos bases: una primera para la zona sur y otra para la franja central o norte.
| Base | Ideal si quieres ver | Ventajas | Inconvenientes |
|---|---|---|---|
| Alicante ciudad | Alicante, Elche y Tabarca | Buen acceso, servicios, restaurantes y movimiento todo el año | Más tráfico y más dificultad para aparcar en zonas céntricas |
| Altea o Benidorm | Villajoyosa, Altea, Calpe y parte del interior cercano | Te deja muy bien situado para excursiones cortas y vistas al mar | En verano el aparcamiento puede ser pesado si eliges zonas demasiado céntricas |
| Dénia o Jávea | La Marina Alta, calas y paseos más relajados | Buen acceso a playas, puerto y rutas costeras | Si quieres volver después al sur, el trayecto ya se nota más |
| Interior de Alicante | Guadalest, Biar o pueblos de sierra | Ambiente tranquilo y más autenticidad | Menos práctico si tu prioridad absoluta es playa |
Mi recomendación realista es sencilla: si viajas en coche, prioriza dormir donde más visitas concentres, no donde el alojamiento parezca más bonito en fotos. En Alicante, eso ahorra tiempo de verdad. Y como siguiente paso, conviene afinar qué detalles del viaje suelen pasar desapercibidos pero cambian bastante la experiencia.
Los últimos ajustes que hacen que la ruta funcione de verdad
Hay varias cosas pequeñas que, cuando las haces bien, evitan el típico viaje “bonito en teoría pero incómodo en la práctica”. Yo revisaría sobre todo estas:
- Reserva Tabarca con margen: no lo dejaría para improvisar, sobre todo en fines de semana y meses fuertes.
- Sal temprano en Calpe, Jávea o Altea: en cuanto el día avanza, el aparcamiento y las zonas peatonales se complican.
- Elige un coche compacto o compacto alto: para esta ruta suele ir mejor que un vehículo grande, porque aparcar en cascos históricos y calles estrechas es más fácil.
- Evita meter demasiadas playas en un solo día: el tiempo se va entre accesos, duchas, comida y traslados, no solo en el paseo.
- Deja un día con margen flexible: si el mar está movido o hace demasiado calor, ese día puede pasar del litoral al interior sin romper toda la ruta.
- Calcula extras de aparcamiento y comida: en temporada alta, yo reservaría un colchón de 15 a 30 € diarios para pequeños gastos que siempre aparecen.
Si tuviera que resumir todo en una sola decisión práctica, diría esto: la provincia se disfruta más cuando combinas una ciudad, una isla, dos o tres pueblos con personalidad y al menos una escapada al interior. Esa mezcla da una semana completa, variada y muy fácil de recordar, y además encaja muy bien con un viaje en coche bien planteado.